El havan es un antiguo ritual védico cuyo elemento principal es el fuego. Este se sitúa en un espacio apropiado para contenerlo, el havan kund.

El fuego en este ritual simboliza la fuente de la energía, y también es su boca, su lugar de entrada. El ritual del Havan es un dar y recibir de esa fuente.

A través de las ofrendas que se realizan, se pone nuestra intención en una resolución u objetivo personal, es “pedir al universo” y permitir que esa energía universal se traduzca y manifieste a través de nosotros.

Es una práctica de gran belleza en el sentido de que el fuego siempre ha sido un elemento de unión, y el reunir diferentes personas a su alrededor crea un espacio especial en el que cada persona es fundamental, en si misma y en relación al grupo.

Durante el Havan se recitan mantras. A través de la sonoridad y contenido de sus sílabas se favorece la calma emocional y mental. Un corto mantra, cuya palabra describe e invoca al fuego, se repite de manera característica en este ritual.