Hatha Yoga

El foco de la práctica del Hatha Yoga es el conjunto del cuerpo, respiración y mente. Su práctica desbloquea, transforma, y finalmente equilibra las energías internas.

Se suele describir como “Yoga físico”, pero el primer objetivo es conducir a nuestra mente hacia una mayor atención, estabilidad y centro.

 En Hatha Yoga esto se realiza mediante la práctica de:

  • Ejercicios de limpieza fisiológica. Shatkarma.
  • Posturas dinámicas y estáticas. Asana.
  • Ejercicios respiratorios. Pranayama.
  • Gestos psíquicos. Mudra.
  • Cierres energéticos. Bandha.

La práctica de Hatha Yoga aporta salud al cuerpo – mente, mayor conciencia de uno mismo, equilibrio y centro en los aspectos físicos, emocional y mental.

Raj Yoga

El foco del Raj Yoga, o Yoga regio, es la mente y la consciencia. Se conoce también como “Yoga mental”. Son prácticas variadas para auto indagar en nuestras tendencias mentales y canalizarlas adecuadamente. El Raj Yoga más clásico es el Ashtanga Yoga de Patanjali, el yoga de los ocho miembros o pasos que posibilitan a la mente situarse en el estado de meditación y más allá, en el trascendental. Otros caminos de Raj Yoga: Kundalini Yoga y Kriya Yoga.

Raj Yoga es también una excelente continuación del Hatha Yoga, el cual es una buena preparación para mantener la postura estática de meditación.

En las clases de Raj Yoga hay una aproximación específica a la mente y su funcionamiento. También desarrollamos en mayor profundidad los ejercicios respiratorios o Pranayama. En la práctica del Raj Yoga, a través de la observación de lo que sucede a cada instante, la mente se dirige hacia un estado de mayor atención y presencia desde donde surge la meditación.

La práctica de esta forma del Yoga aporta a nuestra vida diaria el  desapego necesario para ver desde otra perspectiva nuestra realidad y circunstancias. Generamos espacio en nuestra mente. Es también entonces cuando conectamos con el conocimiento intuitivo y nuestra creatividad interna.